La orquídea; cuidados y características

Seguro que en algún momento u otro has visto una orquídea en casa de algún amigo, familiar… ¡o incluso en la tuya! Esta planta imprescindible para cualquier casa se ha ganado la fama de ser una planta muy delicada y frágil, pero como todo en la vida, solo necesitas conocer sus particularidades para entenderla. Te presentamos la orquídea, más conocida en Rosistirem como Bali, una planta con mucha historia y recorrido.

Las orquídeas, una planta especial

Que conozcas a varias personas que tienen orquídeas no es casualidad, ya que pertenecen a la familia de plantas con flores más grande del mundo.

Otros factores que la hacen tan popular son su gran belleza y sus propiedades. Des de la Antigua Grecia a la Antigua China, se encuentra documentación acerca del uso y propiedades de esta planta. A día de hoy, se le siguen atribuyendo muchas propiedades, tanto ambientales, como psicológicas, como espirituales: por una banda, las orquídeas ayudan a mejorar la calidad del aire que se respira, aportando oxígeno. Por otra banda, son capaces de reducir el estrés y el dolor de cabeza. También, según el Feng Shui, estas plantas simbolizan la buena suerte, y te ayudan a conseguir la perfección en el ámbito de la vida que te propongas. La belleza, la abundancia o el crecimiento espiritual son otros de los beneficios que te ofrece la orquídea según esta corriente filosófica. ¡Ya ves que solo son beneficios!

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Como cuidar tu orquídea

Uno de los principales errores a la hora de cuidar las orquídeas es colocarlas en cualquier sitio. Error, las orquídeas se tienen que ubicar en un lugar donde les toque el sol, pero no de manera directa. Es importante que tengas esto en cuenta, porque se pueden quemar con facilidad. Recomendamos que el espacio donde decidas ponerla no sobrepase los 30º C ni baje de los 10º C.

El riego de la orquídea es también uno de los cuidados más importantes a considerar. Des de Rosistirem te proponemos el siguiente método: una vez por semana, déjala en remojo durante unos 20 minutos en agua, y después una horita escurriendo. ¡Ya verás como así tu orquídea crece sana y fuerte!

Si lo que quieres es trasplantarla, te recomendamos que lo hagas a finales de invierno o inicios de primavera, ya que con el buen tiempo es cuando crecen con más intensidad. En este proceso de trasplantarla, agradecerá si el abono que uses es soluble, ya que así la planta absorberá una mayor cantidad de agua. Por lo que respeta a la maceta, te recomendamos que uses una transparente, ¡ya que sus raíces también hacen la fotosíntesis!

Como has podido comprobar, cuidar de tu orquídeo no es una tarea tan dramática como algunos lo pintan. Es una planta que requiere amor, sí, pero verás como si la tratas con cariño podrás disfrutarla un montón. ¡Incluso puede florecer dos veces al año! Ahora que ya conoces las características y cuidados de la orquídea ¿Te animas con esta pequeña?!

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