Algunas de las plantas medicinales más comunes

Hasta hace no demasiados años, las plantas y flores, más que un elemento decorativo, eran populares por ser los ingredientes de medicinas y remedios que curaban todo tipo de mal (bueno, viéndolo con perspectiva quizá es muy osado decirlo, pero en ese entonces eran miraculosas). Con los avances tecnológicos, hemos prescindido de muchas de ellas, pero sigue habiendo muchas plantas que cuentan con unas propiedades que nos pueden ser muy beneficiosas y nos pueden sacar de más de un apuro. En esta entrada os vamos a mostrar algunas de las plantas medicinales más comunes que podemos encontrar hoy día. Porque nunca sabes cuando te puedes encontrar en el monte y que te aparezca de la nada una indigestión salvaje…

Aloe Vera

Empezamos con un clásico. Quién más quien menos, todos hemos oído hablar de alguno de los beneficios que no ofrece esta planta. Y es que el Aloe Vera va más allá de sus frecuentes usos como sanadora de piel: es una planta que aporta beneficios para la salud en general.

Empezando por lo más superficial y como comentábamos, el Aloe Vera ayuda a limpiar la suciedad de los poros, a hidratar la piel e incluso tiene una función de astringente. ¡Un imprescindible para las skin care routine!

Otro de sus mágicas propiedades, es que ayuda a la cicatrización de heridas en la piel. Y no solo ayuda a cerrar las heridas, sino que sus componentes hacen que las cicatrices queden más uniformes con la piel y se disimulen.

Las picaduras de insectos, las reacciones alérgicas en la piel, las irritaciones, golpes, dolencias musculares o quemaduras por el sol tampoco son un enemigo para el Aloe Vera. Y esto es gracias a su propiedad antiinflamatoria.

Y lo mejor de todo es que a diferencia de otros cosméticos, ¡se adapta a todos los tipos de piel! Ni los mejores laboratorios han conseguido esto.

Por si fueran pocos los beneficios del Aloe Vera que hemos comentado hasta ahora, esta planta ayuda a fortalecer el cabello, reduciendo posibles irritaciones y la tan odiada caspa.

Dejando la parte más superficial del cuerpo, esta planta tiene unas propiedades que facilitan la digestión y alivian varios de los problemas gastrointestinales más comunes, como el reflujo o el estreñimiento. ¡Y la guinda del pastel es que está repleta de vitaminas y minerales!

¡De hecho, en su día, ya le dedicamos un artículo entero a los beneficios del Aloe Vera!

Amapola

Seguimos con la lista de algunas de las plantas medicinales más comunes. Es el turno ahora de la amapola, que, pese a no ser tan conocida como la anterior, cuenta con unas propiedades medicinales que son de lo mejorcito. Y el secreto está en sus semillas. Más allá de todas las vitaminas que contienen, son una gran fuente de magnesio, el cual ayuda a fortalecer los huesos y ayuda a la coagulación sanguínea.

Del líquido lechoso que hay en el interior de las semillas, se puede extraer un componente llamado Opio. En efecto, este es un componente que, si se recoge de una variante específica de las amapolas y es tratado de una manera concreta, puede convertirse en sustancias prohibidas. Es por eso por lo que es ilegal cultivar estas semillas con otros fines que no sean ornamentales. Aun así, las amapolas más comunes contienen una cantidad mucho menor de este elemento, siendo útiles para aliviar dolores y favorecer el sueño.

Si se toman con moderación, pueden llegar a ser beneficiosas para el corazón, reduciendo el riesgo de sufrir ataques cardíacos e incluso de accidentes cardiovasculares.

Por la riqueza de fibra que contienen sus semillas, las amapolas son unas grandes aliadas para favorecer la digestión.

Eucalipto

La siguiente planta medicinal de la que hablaremos es el eucalipto. Aunque no suele ser muy conocida por sus propiedades medicinales, el eucalipto es un gran aliado si eres una de esas personas que acostumbra a tener males cada dos por tres. Y es que entre sus varias cualidades, tiene propiedades antiinflamatorias, antisépticas, calmantes y expectorantes.

Con el eucalipto, se puede combatir distintos procesos virales, incluso pudiendo hacer frente a resfriados y afecciones que afectan al sistema respiratorio, así como descongestionar los pulmones. ¡Ideal para esas temporadas frías de invierno!

También es un fantástico aliado para curar heridas, ya que debido a sus componentes es un buen desinfectante. Esta misma propiedad se aprovecha también cuando se usa como enjuague bucal (¡y menos fuerte que los enjuagues convencionales!).

Estas han sido algunas de las plantas medicinales más comunes. Sobre este tema, se podrían escribir libros enteros, ya que la gran mayoría de plantas, en más o menos grado, cuentan con propiedades beneficiosas para el ser humano. Hoy os hemos explicado algunas de las más comunes, pero es posible que pronto podáis leer una continuación de esta lista…

De momento, nos conformamos con estas, que no son pocos los beneficios que nos ofrecen. Así pues, ¿té animas a adoptar alguna planta medicinal, por si algo pasara?

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